1. Investiga bien el estudio donde lo harás
Asegúrate de que el lugar donde te atenderán tenga buenas reseñas, cumpla con las normativas de higiene y trabaje con materiales estériles y seguros.
2. Elige un profesional especializado en el tipo de trabajo
No todos los tatuadores hacen realismo, ni todos los piercers dominan todos los estilos. Elige a alguien con experiencia en lo que tú quieres hacerte.
3. Evita alcohol, drogas o ibuprofeno antes de tu cita
Estas sustancias afectan la coagulación y pueden hacer que sangres más o que el cuerpo reaccione mal al procedimiento.
4. Hidrátate y come bien antes de tu sesión
Evita venir en ayunas o con el estómago vacío. Comer algo antes de la sesión ayuda a que no te marees y tu cuerpo esté preparado.
5. No tengas prisa: date el tiempo necesario
Tu sesión debe hacerse con calma, sin prisas. Llega puntual, pero sin programar otras cosas justo después. Tatuarse o perforarse lleva su tiempo.
6. Pregunta todo lo que necesites saber
No te quedes con dudas. Un estudio profesional estará encantado de explicarte el proceso, los cuidados y los posibles efectos secundarios.
7. Usa ropa cómoda y adecuada para la zona
Si te vas a tatuar la pierna, no vengas con vaqueros ajustados. Si el piercing es en el ombligo, evita ropa que presione la zona.
8. Revisa el diseño o la joya antes de empezar
Confirma que el diseño del tattoo es exactamente lo que quieres. Si es piercing, asegúrate de que la joya esté esterilizada y sea de calidad (titanio F-136).
9. El dolor es parte del proceso, pero es soportable
Ambos procedimientos pueden doler un poco, pero son rápidos. Lo importante es respirar y mantener la calma, el dolor suele ser leve y pasajero.
10. Sigue los cuidados posteriores al pie de la letra
Lo más importante es cómo cuidas tu piel después. Sigue las instrucciones de limpieza, evita el sol, la piscina, y no manipules la zona.
Tu primer tatuaje o piercing no tiene por qué ser estresante. Con buena información y el acompañamiento adecuado, será una experiencia memorable.
